Alexandra Preisag

6 de noviembre de 2017

Querido equipo de Terra Canis: ¡A mí también me gustaría compartir mi experiencia con vosotros!

Mi primer perro falleció el verano de 2014 con casi 17 años. Después de eso, estuve mucho tiempo buscando a un nuevo aliado, en primera línea, visitando las páginas de las perreras, pero no lograba dar con el perrito "adecuado".

A través de una compañera di con una protectora de animales que se dedicaba a traer a perros del Sur de Europa. Allí encontré a la pequeña "Becas" (de aprox. 1 año) con orejas desproporcionadas que estaba buscando un hogar… fue amor a primera vista y me pasé días y horas hablando con la persona de contacto hasta que al fin en la Semana Santa de 2016 la pequeña pudo venirse. ¡Al principio era algo miedosa y tímida, pero brillaba como una estrella! "Becas" recibió un nuevo nombre, "Emmi" y una comida nueva. Después de un intento de dieta BARF (no le gustó), le empecé a dar pienso sin cereales de gama alta, pensando que estaba haciendo lo correcto. Pero después de unos nueve meses, Emmi empezó a tener problemas con las glándulas anales :/ Se lamía y se arrastraba por el suelo continuamente. Prácticamente íbamos cada mes al veterinario para que las vaciara. Este nos dijo que alguno perros simplemente son así y que poco se puede hacer… Después de varios meses "arrastrándose" ya no aguanté más y contacté a una naturópata para animales. Aprendí muchísimo sobre comida para perros y las listas de ingredientes y me recomendaron Terra Canis. En seguida cambié a la comida húmeda de Terra Canis y, qué decir, ¡en seguida dejó de arrastrarse! Le encanta su comida. Vacía el bol en un santiamén y ya no se lame ni se arrastra. Estoy supercontenta de haberla podido ayudar al fin. :)

Por eso os doy un millón de gracias por haber creado esta fantástica comida (que huele tan bien que me apetece probarla)! :P