Karl Steiger
Nuestra historia de cómo llegamos a Terra Canis...
Nuestra perra Mella (raza cruzada) tiene ahora un año. La acogimos con 5 meses de una perrera de Hungría, lugar donde nació. Al principio le dábamos pienso.
Este no olía muy bien (por no decir que apestaba), siempre teníamos problemas con sus defecaciones (expulsaba mucosidad del intestino así como excreciones con sangre), desarrolló una intolerancia hacia diversos tipos de carne e hidratos de carbono y no ganaba peso. Es decir, su tracto intestinal no procesaba mucho de la alimentación que recibía.Tras varios cambios a otros tipos de pienso así como numerosas visitas veterinarias, nos aconsejaron cocinarle una dieta ligera propia. Tras cocinar unos 50 kg de carne de buey e innumerables horas tras el fogón, encontramos en internet una comida sin aditivos, con componentes naturales. Habíamos encontrado Terra Canis. Después de un cambio de alimentación suave a lo largo de 3 semanas de la comida cocinada a la comida húmeda, los aceites y las hierbas de Terra Canis no tuvimos más problemas con la digestión de Mella. Ahora tiene un peso saludable y tolera sin problema todas las variedades de Terra Canis. ¡Puedo recomendar estos productos sin remordimientos! ¡Otra cosa digna de mención es la excelente atención al cliente! (Lo cual hoy en día ya no es algo obvio.)