Josephine Wenzek
Mi historia con Terra Canis: saqué a mi Fibi de un multiplicador de perros, ¡estaba encerrada y la usaban de máquina para criar! Su estado no era bueno: ¡alergias a los ácaros rojos, el gluten y la lactosa! La comida cruda tampoco la tolera.
Tenía una herida de cesárea y castración fresca de 1-2 semanas, las tetillas inflamadas y colgando, llenas de leche... Algunos eczemas y una postura agachada y llena de miedo. Sus ojos reflejaban lo más que lo pasó sus últimos 2 años.Tras acudir con frecuencia al veterinario, al naturópata y al fisioterapeuta y hacerme con un entrenador personal en casa, llegó la hora de cambiar la alimentación. Después de mucho buscar, di con Terra Canis. Los ingredientes cumplen mis expectativas y, sobre todo, las necesidades de Fibi. Sus analíticas han pasado de ser negativas a excelentes desde su nueva alimentación, deporte y cuidados. ¡Ahora Fibi lleva la vida que merece! Mamá te quiere.