El oro líquido de la naturaleza: aceites para la alimentación canina
Para completar los menús, nada mejor que nuestros sanos aceites prensados en frío. Aparte de la energía extra que dan al animal, también aportan los beneficiosos ácidos grasos omega 3 y 6, además de vitaminas, minerales y sustancias vegetales secundarias, todos ellos de gran importancia. Al ser tan ricos en nutrientes, son muy populares por sus efectos beneficiosos para la salud, los cuales se pueden ver en la piel, el pelaje, el sistema inmunitario, la digestión y el metabolismo. Estos aceites prensados en frío, como puede ser la exclusiva combinación que ofrece Gold Rush de Terra Canis, son un complemento alimenticio apto para perros.
Aceite de linaza, una poderosa fuente de energía
Este aceite, que se obtiene prensando en frío las semillas del lino, está recuperando con éxito un merecido terreno en el ámbito de la alimentación que había perdido en el pasado. La planta es originaria de Egipto, Siria, Turquía oriental e Irán.
Este "oro líquido" está compuesto por un 90 % de ácidos grasos insaturados y tiene un contenido excepcionalmente alto de ácidos grasos omega 3, los cuales se conocen por sus efectos positivos sobre el corazón, la circulación y la capacidad de concentración. También se cree que el aceite de linaza ayuda a mantener unos valores sanos de grasa y colesterol en sangre. Además de su alto contenido en ácidos grasos omega 3, el aceite de linaza tiene muchos otros ingredientes muy apreciados, como sustancias vegetales secundarias antioxidantes que, gracias a esta propiedad, protegen las células.
Este aceite es asimismo una fuente eficaz de energía que aporta nutrientes adicionales a los perros muy activos o bajos de peso. También se conoce su efecto positivo sobre el tracto gastrointestinal, la piel y el pelaje. Por eso suele utilizarse como remedio adicional durante la temporada de muda o en épocas de mayor estrés.
Aceite de argán, el oro líquido de Marruecos
Extraído de las semillas de las bayas de color amarillo del árbol que lleva el mismo nombre, este apreciado aceite es todo un elixir para nuestros amigos peludos. El argán es un árbol que puede alcanzar los 450 años de edad; es uno de los más antiguos del mundo. Estos extraordinarios árboles se encuentran solamente en el suroeste de Marruecos, a los pies de la cordillera del Atlas, por lo que se trata de una zona de cultivo protegida como reserva natural de la Unesco. El árbol lleva cientos de años proporcionando alimento a la población local y a su ganado, por lo que los habitantes de la región lo consideran un "elixir de vida". Su rico aceite se obtiene prensando en frío los carnosos frutos, cuya forma recuerda a la de las aceitunas.
Gracias a sus sustancias antioxidantes y a su alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados, esta delicia del África Noroccidental constituye un beneficioso complemento para la dieta perruna. Uno de estos aceites fundamentales es el ácido linoleico, conocido porque contribuye al funcionamiento de los órganos y ayuda a preservar la vitalidad de la mucosa intestinal. Además, se dice que las sustancias vegetales secundarias y los carotenoides del aceite de argán mantienen la salud de la piel, el pelaje, el corazón, el hígado y la vesícula biliar. ¡Un ingrediente realmente milagroso para la dieta de nuestros amigos de cuatro patas!
Aceite de comino negro, una potente arma secreta
A lo largo de la historia, este aceite se ha ganado la fama de ser la panacea universal.
El aceite de comino negro lleva utilizándose como especia y remedio natural más de dos mil años en las culturas del Norte de África y de Asia Menor; en el mundo occidental se empezó a usar mucho más tarde. Desde hace más de cincuenta años se vienen publicando estudios que confirman científicamente los beneficios del comino negro para la salud, por lo que podemos decir que es un remedio milagroso. El 60 % de este valioso oro líquido está compuesto por un ácido graso insaturado, el ácido linoleico, y es conocido por su amplio espectro de actuación, entre otras cosas, por influir positivamente en la presión arterial, el colesterol y el metabolismo, por proteger los riñones y el hígado y por ayudar en caso de alergias. El aceite de comino negro contiene valiosos antioxidantes para la protección celular, así como su propio aceite esencial natural, que tiene un efecto expectorante. Sus fantásticas propiedades hacen de este aceite un excelente suplemento para todos los perros, independientemente de su tamaño, edad o estado de salud.
Aceite de cáñamo, un triunfador inesperado
Este exquisito aceite es el que mejor patrón de ácidos grasos tiene de todos los aceites comestibles. El aceite de cáñamo contiene los ácidos grasos omega 3 y 6, de vital importancia, en una proporción óptima de uno por cada tres; a ellos se añade el muy saludable y poco frecuente ácido gamma-linolénico, haciendo de este aceite el ingrediente perfecto.
Para obtener este preciado líquido, las semillas del cáñamo se prensan suavemente en frío. Su característico aspecto brillante de oro verde le viene de la clorofila y de los sanos carotenoides que contiene, como el betacaroteno, precursor de la vitamina A, que es buenísimo para los ojos, la piel y el pelaje. Además, el aceite de cáñamo, al igual que la mayoría de aceites, aporta vitamina E, que es antioxidante, y muchas sustancias vegetales secundarias.
Pero se trata de un aceite especialmente importante debido, sobre todo, a su patrón de ácidos grasos sin parangón. Así, esta compuesto de entre un 70 y un 80 % de ácidos grasos poliinsaturados, entre los cuales predominan los omega 3. Y esto es principalmente lo que hace que el aceite de cáñamo sobresalga por encima de todos los demás aceites. El ácido graso omega 3 es conocido por servir de apoyo al metabolismo celular y el sistema inmunitario.
Asimismo, el aceite de cáñamo contiene ácido oleico, muchos minerales y el valioso ácido gamma-linolénico, al que se atribuye también la protección celular. Por eso es muy útil en caso de problemas cutáneos y alergias.
Aceite de escaramujo, las apreciadas lágrimas del rosal silvestre
El fruto de color rojo intenso de la planta silvestre Rosa canina alberga un aceite único que posee numerosas propiedades saludables. Los rosales silvestres de los que nacen los escaramujos, con sus flores rosadas, se encuentran en Europa y en las zonas de clima templado de América, África y Asia. El escaramujo es conocido por ser rico en vitamina C, con lo que obviamente su aceite es mano de santo para el sistema inmunitario.
Solo cien gramos de aceite de escaramujo contienen treinta veces más vitamina C que la misma cantidad de naranjas. Este maravilloso aceite aporta, además, una gran cantidad de vitamina E, betacaroteno y flavonoides, que protegen las células de los radicales libres. Su alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados omega es casi ideal en cuanto a la composición del patrón de ácidos grasos, lo que hace del aceite de escaramujo el complemento alimenticio perfecto para el perro. Gracias a su considerable contenido de ácido retinoico, el escaramujo contribuye de forma eficaz a que el perro tenga una piel sana.
