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Prevención del cáncer y dieta adecuada

Prevenir siempre es mejor que curar. Desafortunadamente, en el caso del cáncer es muy difícil lograr evitarle al animal el tener que pasar por esa horrible enfermedad.

•    Revisión anual
Cuando toca la vacunación anual, el veterinario le hace un chequeo a fondo al perro. Ha de examinar con detenimiento la piel, incluida la hipodermis, y palparla. También es importante examinar bien los ganglios linfáticos y la cavidad oral.

•    Ecografía
Además de palpar la región abdominal y el pecho, en caso de sospecha, también se recomienda hacer una ecografía de las zonas en cuestión a fin de observar cualquier bulto o abultamiento que pudiera haber.

•    Castración
Otra medida preventiva es la castración de las hembras a una edad temprana, que reduce drásticamente el riesgo de cáncer de útero y de mama. Sin embargo, esto solo es así si se las castra a una edad realmente muy temprana, de los dieciséis a los veinticuatro meses como máximo, por lo que el dueño se enfrenta a una decisión moral. No obstante, se recomienda encarecidamente en el caso de que el animal tenga riesgo de padecer cáncer porque ya haya otros entre sus descendientes o ascendientes que lo tengan o lo hayan tenido.

•    Protección solar
Si hace mucho calor en verano o si están en la montaña, los perros de piel muy clara no deberían estar al sol sin protección. Para las zonas de la piel descubiertas se recomienda usar un protector solar para niños de factor alto.

•    Riesgo hereditario
Si se sabe quiénes son los progenitores del perro, se puede preguntar si existe un posible riesgo hereditario. En perros de edad avanzada, siempre se recomienda hacer también un análisis de sangre completo. Con el denominado "perfil geriátrico" se puede comprobar en el análisis el estado de cada uno de los órganos del animal.

Dieta en caso de cáncer
Cuando un perro tiene cáncer, es necesario adaptar su dieta. Las células cancerosas se alimentan preferentemente de hidratos de carbono de fácil acceso. Una célula cancerosa necesita una cantidad de azúcar entre veinte y treinta veces mayor que una sana.
El Dr. Johannes F. Coy, experto oncólogo, descubrió en sus investigaciones el gen maligno TKTL1, que promueve la degeneración de las células y cuyo motor principal es el azúcar. Este gen activa un mecanismo en las células cancerosas que destruye los tejidos y bloquea las defensas, lo cual permite que el cáncer se siga extendiendo por el cuerpo.
Por eso es fundamental eliminar cualquier tipo de cereales añadidos de la dieta de nuestro paciente.

Así, es preferible darle menús de muy alta calidad y que permitan una digestión fácil con una proporción alta de carne magra y muchas vitaminas y minerales, los cuales ayudarán a su debilitado sistema inmunitario. Si, al estar enfermo, nuestro amigo no tiene mucho apetito, para abrírselo podemos calentarle un poco la comida o añadirle algo de aceite. Así, le estaremos ayudando a hacer mejor la digestión y la comida le sabrá mucho mejor.

Ante una enfermedad grave, es importante que el dueño le transmita mucha seguridad y protección a su perro, porque en una situación en la que no se encuentra bien, es fundamental que nuestro amigo se sienta seguro con el "jefe de su manada".