Espino blanco y L-carnitina para perros
El corazón es el motor de la vida. Se trata de uno de los músculos más fuertes del cuerpo y, con la sangre que bombea por él, aporta el oxígeno, de vital importancia, a todos los órganos.
Con el COMPLEJO PARA EL CORAZÓN CENPUR de Terra Canis con espino blanco y L-carnitina recurrimos a la ayuda de la naturaleza para la función cardíaca de su perro. Al espino blanco se le atribuye la propiedad de reforzar la intensidad con la que el corazón bombea la sangre y de facilitar el buen funcionamiento de los vasos sanguíneos y la llegada del oxígeno a la sangre. Además, la L-carnitina contribuye al suministro de energía al corazón. El COMPLEJO PARA EL CORAZÓN CENPUR de Terra Canis con espino blanco y L-carnitina ha sido desarrollado de la mano de veterinarios y adaptado a las necesidades concretas del perro. El 100 % de los ingredientes provienen de materias primas naturales. El COMPLEJO PARA EL CORAZÓN CENPUR es apto como complemento alimenticio para todos los perros, especialmente para los de edad avanzada o para aquellos con cardiopatías crónicas agudas.
Efectos del espino blanco en los perros
En botánica y herboristería, el espino blanco es conocido por fortalecer el sistema cardiovascular, tanto en el caso del perro como en el del hombre. El espino blanco tiene propiedades antioxidantes y vasodilatadoras. Se le atribuyen los siguientes beneficios:

- Fortalece el sistema cardiovascular.
- Mejora la circulación sanguínea.
- Es un relajante muscular.
- Regula la presión arterial.
El corazón del perro: anatomía, funcionamiento, enfermedades y prevención
El corazón (del latín "cor"), órgano central y motor que mantiene vivo nuestro cuerpo, es uno de los músculos más fuertes del cuerpo del perro y desempeña funciones de vital importancia. Así, bombea la sangre por todo el cuerpo y garantiza el transporte de la sangre desoxigenada a los pulmones, donde se llena de oxígeno y, tras pasar de nuevo por el corazón, se distribuye a todas las partes del cuerpo. De esta manera, el oxígeno, que es vital, llega a todo el cuerpo y a cada una de sus células. Las funciones centrales del corazón y de la circulación sanguínea son, por tanto, mantener una presión suficiente en las arterias (que transportan la sangre oxigenada desde el corazón) y un flujo normal en las venas (que llevan la sangre desoxigenada a este). La prioridad son, en todo momento, el corazón, los pulmones y el cerebro, todos ellos órganos vitales. El corazón puede influir en el flujo sanguíneo a través de su ritmo cardíaco (de bajo a alto) y su volumen sistólico (es decir, la cantidad de sangre que bombea en cada latido). Así, este órgano puede latir más rápido o ajustar el volumen sistólico para compensar lo que fuera necesario.
La anatomía del corazón canino apenas difiere de la del humano. A grandes rasgos, se divide en corazón derecho y corazón izquierdo y estos, a su vez, en una aurícula y un ventrículo. Entre estas cavidades hay siempre una válvula que regula de forma natural el sentido del flujo sanguíneo. En los vasos principales que salen del corazón hay otras, a saber, la válvula aórtica y la válvula pulmonar, situada en la arteria principal que transporta la sangre a los pulmones. Así, hay un total de cuatro válvulas cardíacas, las cuales regulan el sentido del flujo sanguíneo, dos aurículas (izquierda y derecha) y dos ventrículos (izquierdo y derecho). Entre los dos ventrículos se encuentra el motor principal de la actividad cardíaca: el nodo sinoauricular, que hace funcionar el corazón y marca el ritmo al que se contrae y se dilata. Un sistema de excitoconducción en el miocardio trasmite los impulsos al segundo motor del corazón, el nodo auriculoventricular, situado entre las aurículas. Dado que hay dos motores, el latido cardíaco consta siempre de dos fases: la primera se produce cuando el nodo sinoauricular genera el impulso que traslada a los ventrículos y la segunda, cuando el nodo auriculoventricular hace que las aurículas se contraigan.
Cuando el perro padece del corazón: cardiopatías comunes
¡Fíjense qué curioso! El temido infarto de miocardio, una de las principales causas de muerte en el caso del ser humano (estresado), no afecta al perro. Probablemente se deba a la dieta que, al estar configurada de otra manera, no genera propensión a la arteriosclerosis. Sin embargo, dependiendo de la predisposición genética, el tamaño y la forma física general del animal, este puede desarrollar diferentes trastornos cardíacos tales como miocardiopatía dilatada, valvulopatías o cardiopatías congénitas (estenosis, comunicación interventricular o interauricular y otros "agujeros" y ductus arterioso persistente).
Al igual que con cualquier enfermedad, la detección precoz es la forma de garantizar que el tratamiento dé los mejores resultados posibles. Dado que muchos problemas cardíacos se descubren tarde o por casualidad, se recomienda realizar chequeos periódicos, especialmente a los perros de edad avanzada. El corazón hay que vigilarlo muy de cerca, especialmente en el caso de las razas en peligro de extinción y en el de aquellos animales que no están en buena forma física. Para que el perro esté en forma y su corazón, sano, es fundamental que pueda moverse lo suficiente y que no engorde, pero también, por supuesto, facilitarle una dieta saludable y equilibrada. Los minerales que les aportan los alimentos, de vital importancia, tienen un papel central en los movimientos del corazón, pues su intercambio activa el sistema de excitoconducción, con los nodos sinoauricular y auriculoventricular. También hay que tener cuidado con las infecciones e inflamaciones comunes, ya que una infección bacteriana de este tipo también puede afectar al corazón y causar daños crónicos tardíos.